HISTORIA
DE UNA TRAGEDIA: CINCO MUERTES
EN LA CALLES DE CÁDIZ.
En
medio del fortísmo temporal sufrido últimamente en Cádiz, recibo
un vídeo en el que una personas sin hogar, y en la calle, mientras
llueve a mares y la borrasca hacer caer sin remisión sus tremendos
efectos sobre la capital gaditana, se queja de que no tiene donde
refugiarse. La pregunta me surge de inmediato: ¿Es posible que tan
calamitosa situación se siga dando en Cádiz, después de que la
ciudad haya batido el record de cuatro personas sin hogar fallecidas
en el corto espacio de 22 días? Mientras realizo este trabajo de
documentación, recibo el día 19 de febrero la triste noticia del
fallecimiento de un quinta persona sin hogar; por tanto, la pregunta
anterior puede modificarse diciendo cómo es posible que cinco
personas hayan muerto en la calle en 46 días? Un medio enfatizaba
ante esta “insoportable” situación: “Una estadística negra
que arroja una media de una
muerte cada diez días”.
¿Cómo
es posible que el Ayuntamiento de Cádiz no haya tenido previsto un
albergue en condiciones a la vista del brutal cambio del tiempo en
nuestras latitudes?
Me
sigo preguntando por qué el equipo de gobierno municipal prepara con
tanto mimo y esmero, y con varios meses de antelación, los actos e
iluminación de las calles en Navidad y carnavales, el itInerario,
logística y medios materiales de Semana Santa, cabalgatas de Reyes y
Carnaval, celebración de “Fenicios” y “Romanos”, además de
otros eventos; y, en cambio, se improvisa, se actúa a "trompicones",
se anuncian medidas que luego no se cumplen o se realizan a medias,
en todo lo que supone la atención a las personas sin hogar:
albergues, comedores, localización de cada persona, atención
personalizada e información a los afectados y afectadas de los
centros de acogida, sobre todo en sistuaciones extremas de viento,
lluvia, frio y calor. Da la impresión de que nuestras autoridades no
han aprendido o interiorizado que las personas son los primero y,
especialmente, quienes sufren esta lacra en las calles de nuestra
ciudad. Me atrevería a decir más: donde hay sufrimiento colectivo,
no deberían tener preferencia vistosas actividades que satisfacen a
la población, y que, además, son rentables en futuras elecciones
políticas.
LOS
DATOS:
Creo
conveniente reseñar los datos que apoyan mis afirmaciones, más allá
de toda intención de demagogia.
La
prensa publicaba el 6 de enero el fallecimiento de Manuel, conocido
como el “Worry”, en los bajos del edificio “Vistahermosa”,
esquina de la avenida principal con Marconi. También se le veía
frecuentar la calle Sirenas. Este deambular por la zona le había
hecho muy popular y conocido por los vecinos y vecinas, incluso,
charlaban con él y le daban consejos para que se cobijara en algún
lugar cubierto a fin de evitar el embate del tiempo.
El
8 del mismo mes, los medios de hacían eco de la muerte Miguel, de 78
años, el segundo fallecimiento, “en las últimas cuarenta y ocho
horas”. Su cuerpo apareció en el cruce de las calles Santo Cristo
y Manzanares.
La
borrasca “Francis” hacia estragos en Cádiz y provincia,
acompañada de bajas temperaturas, siendo el temporal de muy malas
consecuencias para las personas sin hogar.
Juan
Manuel, de 58 años, fue la tercera persona sin hogar, fallecida en
la calle. Al parecer, había rechazado en varias ocasiones la ayuda
de los Servicios Sociales.
Jorge
M.B., de 54 años, fue la cuarta persona fallecida, de cuya muerte se
hizo eco la prensa el 28 de enero. El día anterior, martes, se
sintió muy mal y pasó la noche en el centro “Fermín Salvochea”.
Murió en la mañana del miércoles en el centro citado. No utilizaba
los servicios sociales de la capital, pues alternaba sus estancias en
Cádiz con visitas a su pueblo natal, en la sierra.
Una
quinta persona sin hogar Juan B., de 68 años, falleció el día 19
de febrero, en un garaje en la intersección de la Alameda y la calle
Zorrilla. Un amigo de Juan avisó a la policía
al comprobar que este no respondía y parecía muerto. Avisado el
Centro de Coordinación Operativa (Cecopal), certificó la muerte de
Juan B., siendo inútil cualquier intento de reanimación o traslado
en ambulancia medicalizada.
La
noticia fue recibida con dolor e indignación por las asociaciones
dedicadas a proteger y /o denunciar los fallecimientos de las
personas que mueren en la calle.
LAS
REACCIONES DE LAS ASOCIACIONES Y DEL AYUNTAMIENTO:
APDHA
calificó de “emergencia humanitaria” las cuatro muertes de
personas sin hogar en veintitrés días, afirmando que “la calle
mata”.
En
diferentes comunicados y en actos convocados en los lugares donde
aparecieron los cuerpos de las personas fallecidas, esta asociación
manifestó su alarma e indignación por el “terrible goteo de
muertes”, demandando enérgicamente al equipo de gobierno
actuaciones urgentes para prevenir los fallecimientos en la calle, y
lo acusó de no tener voluntad política en dar soluciones al grave
problema y gastar los recursos en “eventos innecesarios”.
APDHA
no ahorró calificativos al equipo municipal
gaditano, tachando de “vergüenza absoluta” lo que estaba
pasando. “Cada muerte evitable es la sentencia dictada por la
negligencia cruel”. Afirmaba,
además, que la pobreza es una herencia aplastante y trampa mortal”.
Exigía el empleo de “todos los recursos” municipales
necesarios para una eficaz “prevención”, ya que “erradicar el
sinhogarismo es una obligación”.
Como
medios necesarios, la asociación por los Derechos Humanos exigía
al alcalde de la ciudad que se abriese inmediatamente un centro de
baja exigencia las veinticuatro horas de los 365 días del año, y
que pusiera en funcionamiento un equipo de calle, especializado en
salud mental. También la ampliación a dos de los equipos de calle,
uno en el casco histórico de Cádiz y el otro en Extramuros; la
implantación de comedores públicos con horario ininterrumpido, la
creación de un centro de baja exigencia, y que diera impulso real al
programa “Primero vivienda”.
APDHA
anunció, además, que iba a seguir convocando actos de protesta,
recuerdo y visibilización de las víctimas; de hecho, conjuntamente
con la Marea de Pensionistas, convocó una concentración para
recordar a Juan B, denunciar su muerte, lamentar “que sigan
muriendo personas en la calle” y que “se retiren ya los
protocolos de la vergüenza, con los que “el Ayuntamiento maltrata
a las personas sin hogar”. Recordó , además, la Asociación por
los Derechos Humanos, que esta causa debe considerarse prioritaria en
la actuación de las instituciones y, más concretamente, del
Ayuntamiento.
Por
su parte, los pensionistas se unieron a la convocatoria con el lema:
“¡Por la defensa de la totalidad del escudo social y las pensiones
públicas! Y contaron con el apoyo de la Confluencia Sindical, CGT,
CTM, Plataforma de trabajadores del Metal, CNT, sindicato de
inquilinos, asociaciones cívicas, mareas, etc. Destacaban también en
su comunicado conjunto reivindicaciones muy relacionadas con la
precariedad y la pobreza.
“Despertares”
es otra asociación, con dedicación especial a la atención
personalizada de las personas sin hogar en la calle, a la
distribución de alimentos, ropa, y otros enseres, presentación de
propuestas al Ayuntamiento y denuncia en los medios y en redes. Todos
los años ofrece una comida de Navidad, el día 25 de diciembre, a
las PSH, contando con la colaboración de benefactores, personas y
colectivos. Ha denunciado también que el Ayuntamiento no le ha
concedido un local - como sí ha ocurrido con otras asociaciones-
para poder realizar su labor social con las personas que viven en la
calle, no en balde se denominan también Asociación Albergue Hogar,
además de “Despertares”. En la prensa del 11 de marzo, su
presidente declaraba que el alcalde y su equipo de gobierno
castigaban a la asociación porque esta no guardaba silencio y porque
“decían lo que pasaba en las calles”.
Con
frecuencia ha presentado vídeos en los que las protagonistas son
personas sin hogar- una de ellas es la que me movió a escribir esta
historia trágica- documentándome debidamente en los medios, redes,
asociaciones y en mis asistencias a los actos en memoria de las
víctimas. Los afectados se quejan de que no pueden utilizar las
duchas de la playa para su aseo personal, como sí podían disponer
de ellas durante el mandato de José María González “kIchi”.
Por medio de vídeos recibidos y vistos en Facebook y Youtoube,
Despertares denunciaba la presencia en determinados lugares urbanos
de personas refugiadas de la lluvia y el viento, o dormidas,
mientras, delante de ellos, el público asistía como espectador a
actos, religiosos o festivos. Sus denuncias por las muertes de cinco
personas en la calle han sido continuas en las Redes Social.
Esta
asociación ha cargado contra la clase política sin excepción
ideológica y, principalmente, contra el concejal de Servicios
Sociales, después de los cinco fallecimientos en las calles de
Cádiz. Considera que al concejal le viene grande el cargo; es
incompetente, por tanto, para estar al frente de la concejalía.
Denuncia Despertares que el concejal “dejó sin comer caliente a
las personas sin hogar el sábado, domingo y lunes festivo de
carnavales por mantener los comedores sociales cerrados...” En
consecuencia,
pide su dimisión.
El
colectivo “Nadie sin Hogar”, según noticia de los medios
informativos del 25 de febrero de 2026, denunció que el personal del
Centro Fermín Salvochea, en el que falleció una persona sin hogar
el 28 enero, tras sentirse mal en la calle, no tuvo en cuenta las
peticiones de ayuda de los testigos, que veían muy mal a esta
persona, y la dejaron en una tumbona para que “durmiera la mona”.
“Nadie
sin Hogar” presentó en su momento una denuncia en el Juzgado de
Guardia, de acuerdo con el testimonio de dos personas que pidieron
reiteradamente la asistencia de los servicios médicos para atender a
Juan M.B., como así se llamaba la persona fallecida. Este Movimiento
pide en su denuncia la determinación de responsabilidades penales
por una negligencia de absoluta gravedad del personal del centro.
Despertares
y Nadie sin Hogar denunciaron también la situación en que quedaron
las personas “sin techo ni hogar” durante los carnavales, pues
durante las fiestas se suspendieron las comidas y se redujeron los
tiempos de estancia en el centro “Fermín Salvochea”;todo lo
contrario de lo que dijo el alcalde, tras el cuarto fallecimiento en
enero, que se “iban a tomar medidas” y que el “centro iba a
estar abierto las veinticuatro horas del día”, con la atención
médica necesaria.
Las
declaraciones del Movimiento “Nadie sin hogar” fueron muy claras:
“Llega el Carnaval y se cierran los comedores, reducen los horarios
de refugio, y muchas personas se quedan si poder comer ni
resguardarse del frío. No entendemos cómo puede repetirse una
situación así, después de tantas promesas”. “Cuando mueren las
personas se ponen las pilas, y, cuando, pasa el tiempo, el
Ayuntamiento se relaja”.
Se
denunció también la insuficiencia horaria de acogida, ya que las
personas tenían que salir del centro cuatro horas del día, dos por
la mañana y dos por la tarde, con lluvia, frío y sin rumbo en la
calle, intentando resguardarse de las inclemencias del tiempo en
espacios de la ciudad.
Despertares
destacaba en sus denuncias la “repetición de las insuficiencias
cada año”. Pedía que en el Carnaval funcionasen los servicios
básicos con normalidad, porque, durante estos días, no tienen nada
para comer, si se cierran los comedores”.
Todos
los colectivos aquí mencionados aseguraban, ante la insoportable
situación de las personas de la calle, que seguirían con sus
denuncias, ya que “no podían permanecer callados ante el
sufrimiento
de la gente”.
Muy
pronto, a partir del 9 de enero, las asociaciones no se conformaron
con denunciar, sino que presentaron sus propuestas al Ayuntamiento:
La
APDHA demandó, entre otros recursos, refugios climáticos para
proteger a las PSH de los rigores del frío, del calor y de las
lluvias.
Despertares
venía también haciendo propuestas
de edificios vacíos que se podrían acondicionar para estancias
prolongadas, en zonas de escasa población para evitar molestias. En
general, todas las asociaciones pedían techo digno, las 24 horas del
día, pues consideraban que la ampliación de camas de veinte a
ochenta, se consideraban
insuficiente, teniendo en cuenta, que en esos momentos, había en
Cádiz 118 personas durmiendo en la calle. Pedían también comedores
públicos con servicio permanente
APDHA
Y Despertares reclamaban más equipos de calle, mañana y tarde, para
atención directa de las personas afectadas.
APDHA
exigía también al Ayuntamiento la constitución de equipos de
salud mental en la calle, con trato cercano, y la primeras viviendas
para “facilitar la transición” de la calle a una vida bajo
techo, más organizada, “en plazos cortos y con acompañamiento”.
Finalmente,
el Grupo Cristiano de Reflexión-Acción se unía también
en un comunicado a las reivindicaciones anteriores, reclamando al
Ayuntamiento “activar todos los recursos
municipales disponibles”, y manifestaba su “pesar por la falta de
colaboración del obispado de Cádiz. Le pedía, además. “la
cesión de inmuebles para uso social y dos iglesias, una en el caso
antiguo y otra en Extramuros, para cobijo de estas personas”.
DECLARACIONES
DEL ALCALDE Y EQUIPO DE GOBIERNO ANTE LA CRISIS PLANTEADA.
Ante
las muertes de personas en la calle y las críticas de las
asociaciones, el alcalde de Cádiz, Bruno García, declaró a los
medios el 8 de enero, que esas muertes de personas sin hogar era de
las peores noticias que se podían tener.
Puso
de relieve el trabajo que venía realizando el Ayuntamiento ampliando
el número de camas y mejorando los servicios.
Dijo
también literalmente. “ Estamos en el último momento para reabrir
el albergue”, que se encontraba en obras por el mal estado de sus
instalaciones. Informó de la pernocta de veinte personas en el
edifico municipal de la calle Setenil de la Bodegas, más las
veintidós que acoge el albergue de Caballeros Hospitalarios y otras
veinte en una pensión con acuerdo del Ayuntamiento. El alcalde
anunció que tenía el proyecto de ampliar el número de camas a
ochenta, si bien consideraba que el incremento era insuficiente, y
añadió que: “ cuando lleguemos a ochenta, iremos a por las ciento
veinte”.
Reconoció
en estas declaraciones al medio que el Ayuntamiento anterior había
licitado un servicio de asistencia en la calle por la mañana y por
la tarde, ya que , hasta ese momento, solo funcionaba un turno por la
mañana; y que incorporaría un servicio de atención psicológica.
Finalmente,
manifestó que el Ayuntamiento tenía obligaciones en este problema,
pero que creía que estaba cumpliendo y que iría creciendo en
asistencia.
El
23 de enero, el alcalde declara a los medios que se está prestando
ayuda y afirma que “hay gente que trata de confundir”.
Respecto
al albergue dice que no está operativo por obras, y que la
asistencia la está cubriendo el personal del albergue en el centro
de Setenil de las Bodegas y Caballeros Hospitalarios. Asegura la
inminente apertura del nuevo albergue, que es un proyecto en la calle
Soledad, y la consolidación del servicio en la calle Setenil.
Personas
que suelen asistir a las concentraciones
en homenaje a los fallecidos han denunciado en varias ocasiones las
malas condiciones higiénicas de la pensión donde son alojados
algunas PSH. El mismo alcalde no ha tenido más remedio que reconocer
que la pensión no reúne las condiciones necesarias de alojamiento.
Otras
de las críticas que recibiría el Ayuntamiento fue la falta de
limpieza de los espacios ocupados por las personas sin hogar; a cuyas
críticas respondió el alcalde con que había oficializado un
protocolo de limpieza en espacios públicos, añadiendo mecanismos de
control. La polémica estuvo servida cuando afirmó que el control
había sido propuesto por APDHA, asegurando la coordinación con
Medio Ambiente ( parques y jardines) , Servicios Sociales (equipo de
calle) y policía local.
La
respuesta de APDHA al alcalde no se hizo esperar, negando haber
propuesto ningún protocolo de actuación en este sentido. Es más
consideraba que no debía existir ningún protocolo, y que la
limpieza de parques y jardines debía hacerse con periodicidad
razonable y sin intervención de la policía
local. Por este motivo, acusaba al gobierno municipal de “una
capacidad alarmante para el engaño y la manipulación, y esto es
extremadamente grave”.
APDHA
reclamaba al Ayuntamiento trato digno como corresponde a las personas
sin hogar; que se pusieran “en marcha los proyectos como
alternativas reales”, y que se depurasen todas las
responsabilidades-técnicas y públicas por los tratos inhumanos
aplicados a estas personas durante el último año y medio.
A
continuación de las declaraciones de APDHA, el gobierno municipal
cambió la versión del origen del protocolo, calificándolo de
distinto al del anterior equipo del gobierno, y afirmando que”
mucho menos fuera lesivo para las personas sin hogar”.
Tras
la polémica, el alcalde Bruno García dijo que reforzaría la
protección de las PSH, “compatibilizando la observancia de la
limpieza y la salubridad de los espacios públicos”.
Finalmente,
el albergue municipal de Cádiz,
sito en la plaza Macías Rete abrió sus puertas el 3 de marzo, tras
una reforma integral, después de haber estado cerrado
aproximadamente un año y medio. El centro de acogida ha quedado
totalmente remozado en sus instalaciones y condiciones de
habitabilidad.
A
MODO DE CONCLUSIÓN.
Poco
puedo decir tras las claras y contundentes argumentaciones y
denuncias de las asociaciones con relación a tan grave problema,
como son las repetidas muertes de personas sin hogar en la calle. Sí
advierto y repito lo que dice al principio de este informe: que el
equipo de gobierno improvisa, actúa a “trompicones” y no prevé
con suficiente antelación todo lo que supone una atención completa
e estas personas; y, sin embargo, prepara meses antes eventos, actos
públicos y festivos con mimo y esmero, cuidando hasta los mínimos
detalles. Decía asimismo que nuestros políticos con funciones de
gobierno no han aprendido la lección, ni ahora ni antes. Lo que es
grave, si tenemos en cuenta, de acuerdo con su dignidad, que las
personas son lo primero.
Creo,
por otra parte, que las soluciones no pueden surgir tras un tira y
afloja entre los responsables municipales, las asociaciones y los
sectores ciudadanos que las respaldan. Hace falta un diálogo
sincero, transparencia y lealtad por parte del alcalde y su equipo de
gobierno. Que estén , además, dispuestos a utilizar los recursos
necesarios, mediante una programación adecuada, elaborada con varios
meses de antelación.
Pienso
que la Mesa de las PSH ha de tener más capacidad decisoria porque
quienes la componen son personas y asociaciones a pie de calle de los
problemas. Las propuestas que surjan deberán cumplirse
rigurosamente, para lo cual se ejercerá la lícita y necesaria
fiscalización de las actuaciones.
Considero
también muy importante la complementariedad y leal colaboración
entre las asociaciones, aportando cada una sus esfuerzos, basados en
sus propios objetivos y espacios específicos de actuación.
Que
se siga con la noble pretensión de salvar de la calle al mayor
número de personas, mejorando los cuidados, la atención
personalizada, promoción económica y social, adaptación progresiva
de la convivencia en pisos supervisados o viviendas tuteladas e
instalaciones y camas suficientes, que protejan a las personas sin
techo de las inclemencias del tiempo.
Finalmente,
pienso que si se dan estas condiciones y, otras que se me pueden
haber pasado por alto, se podrán establecer planes y protocolos de
obligado cumplimiento.
FUENTES:
“La
Voz del Sur”
Noticias
“Telecinco”
“
La
SER
Blog
de Juan Cejudo
“Diario
de Cádiz”
“Cádiz
Directo”
“La
COPE”
“ABC”
Facebook
Youtube
En
Cádiz, a 17 de marzo de 2026.
Paco
González.